Todos los elementos comunes que unen a un pueblo, tales como el idioma, la religión, gastronomía, folklore, música, danza, y muchos otros, conforman un sentimiento común que conocemos como identidad. Ésta cuando viene expresada en sentido de marca, define atributos y beneficios prometidos, generando señas de personalidad con la que todos nos sentimos identificados.
La marca nos lleva a lo que ella significa funcional y psicológicamente, a su vez a la memoria o a la experiencia que tenemos de ella, esto es sin duda un reflejo de calidad y prestigio. Cuando está asociada a un producto o servicio tiene ciertas cualidades o características que la hacen especial o única. Esta identidad de marca puede ser usada para desarrollar el turismo y potenciar la inversión y las oportunidades de progreso de una región.
Tomando como base fundamental la necesidad de convertir a los mirandinos en hombres y mujeres independientes, desde el Gobierno de Miranda se crearon dos marcas para impulsar la productividad en la entidad, una que promueve el sentido turístico del litoral regional y otra para posicionar la identidad de la capital del estado. Es así como surgen las marcas Barlovento y Los Teques.
Estas marcas fueron creadas para potenciar el sentido de lo nuestro, y pensando en una forma de generar productividad, ya que cuando recorremos ciudades, pueblos, playas o sitios turísticos de Venezuela, deseamos traer a nuestro lugar de origen, un recuerdo del sitio que recorrimos, y qué más satisfactorio que sea un producto típico del estado que visitamos y elaborado por el talento humano de la zona. Es por tal motivo que quienes visitan la capital del estado o la región barloventeña de la entidad, ahora tienen la oportunidad de traerse un artículo con el sello de “Hecho en Miranda”.
Múltiples son los productos que conseguimos de la marca Barlovento y la marca Los Teques. Estos productos no sólo han permitido fortalecer la identidad de un pueblo o darle identidad al turismo que se desarrolla en la entidad, sino que brinda la posibilidad de progreso a los emprendedores mirandinos.
Estos productos han servido como fuente para desarrollar el emprendimiento a través de pequeños negocios que han utilizado la pasión para crecer y expandirse, porque la pasión es contagiosa y cuando el emprendedor la siente y es capaz de trasmitirla, las probabilidades de éxito aumentan exponencialmente.
Cuando los emprendimientos nacen a partir de la pasión y el deseo de servir, son llevados a cabo con excelencia, y eso se onserva en Miranda.
Hecho en Miranda es una manera de difundir lo que se considera como el sentimiento más autóctono de lo nuestro, es mostrar las riquezas naturales y agrícolas, además de dar impulso a los emprendedores. Este apego a lo nuestro se fortaleció con la creación de las marcas Barlovento y Los Teques, las cuales han funcionado como una fórmula perfecta para emprender el camino del éxito, es el resultado del trabajo dedicado y sostenido de quien vive con pasión y convicción el sentido de ser mirandino.




